Viajes donde el baile es la puerta de entrada a la cultura local y a otras personas. Venimos a bailar, y ya.
No es el viaje de tu vida. Es un viaje. Y ya está bastante bien.
No te vas a «encontrar a ti misma». Vuelves la misma, pero con ritmo.
No prometemos amigos para siempre. Pero alguno cae.
No hay cuencos tibetanos. Hay timbales.
No garantizamos momentos mágicos. Trae buenos zapatos por si acaso.
Nadie te va a preguntar si eres «viajera de verdad». Te van a sacar a bailar.
No creé We Met Dancing porque me gustara la salsa. La creé porque sé lo que se siente cuando necesitas un cambio de escenario, conocer gente nueva y volver a sentir ilusión por la vida.
A finales de 2024 estaba en Ámsterdam, después de una ruptura, bastante perdida. En un ejercicio de journaling me pedí escribir cinco vidas que me gustaría vivir. En una de ellas puse: bailarina de salsa.
En vez de esperar a otra vida, me apunté a clases a cinco minutos de casa. Y un tiempo después me fui a vivir tres meses a Cali.
Allí me di cuenta de algo: las mejores historias que escuchaba empezaban igual. «Nos conocimos bailando.» De ahí salió todo esto.
No vengo a prometerte el viaje de tu vida. Vengo a bailar contigo, a descubrir una ciudad de verdad y a conocer gente que llega sola, igual que tú. Si vuelves con más ganas de vivir, perfecto. Pero eso lo pones tú.
Sin letra pequeña ni compromisos raros. Esto es todo lo que pasa.
Rellenas el formulario y nos cuentas por dónde andas con el baile.
Te mandamos la información completa y hacemos una videollamada para resolver dudas y ver si encajas con el grupo y el grupo contigo.
Si todo cuadra, reservas. A partir de ahí nos encargamos nosotras de casi todo. A ti solo te queda traer los zapatos.
Las dudas de siempre, respondidas sin rodeos.
Para nada. Casi todo el grupo viene igual: gente que viaja sola. De hecho ese es el punto de partida, no un problema. Nadie se queda en una esquina mirando.
Mejor. La salsa caleña es nueva para casi todos, así que empezáis de cero juntos. Da igual cuánto lleves: lo que importa es la actitud, no contar hasta ocho con elegancia.
Los vuelos van por tu cuenta, así eliges fechas y precio que te encajen. Pero te decimos exactamente a qué aeropuerto llegar y a qué hora. El resto, ya organizado.
No. El grupo es mixto, con bastantes chicos. Aquí lo que une es bailar, no el género.
Bailar: una inversión con más retorno que muchas criptomonedas.
Te escribimos cuando hay algo bonito que contar: un viaje nuevo, un evento en Países Bajos, una plaza que se libera. Nada más.
Cero spam. Lo prometemos. Esto sí lo prometemos.